Buenos días. La entrada de hoy consta de un glosario pedagógico donde se muestran algunas técnicas de aprendizaje cooperativo. Espero que os guste:
A continuación se
desarrollara cuatro técnicas de aprendizaje cooperativa con un ejemplo práctico
de cada una de ellas:
“Torneos de Juegos por equipos”
Desarrollo:
TJE recurre a torneos académicos en los que los alumnos compiten, como
representantes de sus equipos, contra integrantes de otros equipos que tienen
un nivel de desempeño similar al propio.
El que obtuvo el segundo puntaje se queda en la misma mesa y el que sacó
el puntaje más bajo “pasa” a la mesa inferior.
Los juegos consisten en preguntas relacionadas con los contenidos. Estas
preguntas están preparadas para evaluar el conocimiento que los alumnos han
adquirido a partir de las presentaciones a la clase y la práctica en equipo.
En general, se realiza al final de la semana o al terminar una unidad
Para el primer torneo, el docente ubica a los alumnos en las diferentes
mesas de competencia: los tres alumnos de mejor desempeño van a la mesa 1, los
tres siguientes a la mesa 2, etc. Después de cada torneo, los alumnos cambian
de mesa según su desempeño individual. El ganador de cada mesa “pasa” a la mesa
superior siguiente
Caso
práctico:
Al finalizar el tema de los animales se realizará una sesión en la que
se llevará a cabo un torneo de juegos por equipos. Se dividirá a la clase en 4
grupos de 5 alumnos cada uno y se colocarán por mesas. Esta distribución de
alumnos se realizará según el desempeño que han ido llevando los alumnos a lo
largo de la unidad. El torneo consiste en realizar preguntas relacionas con el
tema de los animales, donde podremos ver si han adquirido y comprendido los
contenidos de la unidad. Según vayan acertando o fallando las preguntas, irán
cambiando de mesa a una superior o inferior de manera individual.
“Proyecto”
Desarrollo:
La clase se dividirá en grupos y cada uno realizará un proyecto. Los
integrantes lo firman para señalar que han aportado su parte al trabajo y que están
de acuerdo con su contenido. Deben realizar un proyecto completo que cada
miembro del grupo pueda explicar o presentar.
Se usan diversos materiales (como tijeras, papel, cola, marcadores…) y
se asignará a cada integrante del equipo la responsabilidad para uno de los
materiales. Si es pertinente, se asigna a cada integrante un rol específico.
Cada integrante del grupo presenta el proyecto grupal a un grupo.
Caso
práctico:
Al finalizar un trimestre, cada grupo escogerá por sorteo un tema que
hayan trabajado en el aula durante ese periodo. Deberán realizar un proyecto
donde se refleje que los conocimientos han sido comprendidos. Previamente realizaremos una lluvia de ideas
de cómo llevar a cabo el proyecto para facilitarles el comienzo (mural,
presentación de Power Point, vídeo, Prezi…).
Finalmente cada miembro del grupo deberá exponer su proyecto a un grupo.
“El lápiz central”
Desarrollo:
Se divide la clase en grupos de cuatro alumnos. Se debe intentar que los grupos estén compensados. El grupo elige un portavoz, así como el orden de intervención de cada compañero. Cada grupo sólo puede tener un libro de texto encima de la mesa. Esto facilita que todos los alumnos escuchen al que lee y atiendan a lo que dice. Cada alumno sólo puede tener en la mesa la ficha de teoría o actividades y un lápiz o bolígrafo. Es importante quitar de las mesas todo lo que se considere accesorio (estuches, cuadernos, mochilas…). Cuando algún compañero lee nadie puede tener ningún bolígrafo en la mano. Es el momento de estar atento, no de escribir.
Cada alumno lee y comenta la parte que le corresponde, sea teoría, una actividad, un texto, un problema, etc. El hecho de que comente lo que ha leído es muy importante para saber si sabe explicarse, o lo que dice es correcto o incorrecto. Los demás compañeros deben intervenir e interactuar. Los alumnos completan la ficha al mismo tiempo con la ayuda del único libro de texto que hay en la mesa.
El profesor va de grupo en grupo atendiendo, asesorando, corrigiendo u orientando ante las posibles dudas que puedan surgir. Las dudas salen de lo que han leído y aprendido los alumnos, no de lo que ha explicado el profesor.
Se divide la clase en grupos de cuatro alumnos. Se debe intentar que los grupos estén compensados. El grupo elige un portavoz, así como el orden de intervención de cada compañero. Cada grupo sólo puede tener un libro de texto encima de la mesa. Esto facilita que todos los alumnos escuchen al que lee y atiendan a lo que dice. Cada alumno sólo puede tener en la mesa la ficha de teoría o actividades y un lápiz o bolígrafo. Es importante quitar de las mesas todo lo que se considere accesorio (estuches, cuadernos, mochilas…). Cuando algún compañero lee nadie puede tener ningún bolígrafo en la mano. Es el momento de estar atento, no de escribir.
Cada alumno lee y comenta la parte que le corresponde, sea teoría, una actividad, un texto, un problema, etc. El hecho de que comente lo que ha leído es muy importante para saber si sabe explicarse, o lo que dice es correcto o incorrecto. Los demás compañeros deben intervenir e interactuar. Los alumnos completan la ficha al mismo tiempo con la ayuda del único libro de texto que hay en la mesa.
El profesor va de grupo en grupo atendiendo, asesorando, corrigiendo u orientando ante las posibles dudas que puedan surgir. Las dudas salen de lo que han leído y aprendido los alumnos, no de lo que ha explicado el profesor.
Caso
práctico:
Se dividirá la clase en pequeños grupos, escogiendo a un portavoz de
cada grupo para que además sea el moderador. Cada grupo tendrá un libro de
música encima de la mesa.
Desarrollo:
Primero se divide la clase en grupos heterogéneos de 4 o 5 miembros. A
cada grupo se le da el material de estudio con el que va a trabajar. Dicho
material estará fragmentado para que cada miembro del grupo escoja una parte.
Cada miembro prepara la parte que le ha tocado (el profesor puede facilitarle
la información correspondiente).
Una vez han preparado su parte del tema, cada miembro del equipo se
reúne con los integrantes de los otros equipos que tengan su misma parte,
formando así un “grupo de expertos”, donde deberán intercambiar información,
ahondar en conceptos clave, construir mapas conceptuales, aclaran dudas. Una
vez acabado, vuelven a su grupo de origen y se encargan de explicar las cosas
que han puesto en común en su “grupo de expertos”.
Caso práctico:
Se podría llevar a cabo en el área de música, con la clasificación de
instrumentos. Cada pequeño grupo deberá buscar información sobre una
subcategoría de una familia de instrumentos (por ejemplo, de viento, repartirse
entre viento madera y viento metal).
Después ponerla en común con los compañeros que les haya tocado esa
subcategoría para reforzar conceptos y finalmente, para compartirlo con sus
compañeros de grupo.
Sin más me despido. ¡Un saludo y hasta la próxima entrada!

